¿Cuánto tiempo puede viajar un bebé en una silla del grupo 0?

Se acercan fechas en las que los viajes y desplazamientos en el coche serán de lo más habitual: El cuerpo, con el calor, pide escapadas, pide salir de la rutina, pide recargarse de vitamina D con el sol… y puede que para muchas familias sean los primeros viajes con sus bebés.

 ¿Cuánto tiempo puede viajar un bebé en su silla del grupo 0?

Comúnmente se conoce como «Maxi Cosi» a las sillas portabebés del grupo 0+. Es una marca comercial que por extensión ha rebautizado al «huevito«, la silla del grupo 0+ que utilizará el recién nacido desde su llegada al mundo hasta los 12-18 meses aproximadamente.

No se puede viajar, bajo ningún concepto, con el bebé en brazos y con el cinturón puesto. Se debe utilizar un dispositivo de retención de seguridad homologado, correcto y específico para cada momento y etapa de los pequeños.

Pero el bebé no debe pasar más de una hora y media en la silla portabebés. Esto se debe a la posición que adquieren al viajar en estos dispositivos, existiendo riesgo de bradicardia, por lo que el corazón iría más despacio de lo debido; también riesgo de desaturación de oxígeno y de apnea (que el bebé deje de respirar unos segundos).

Esto  es para tenerlo en cuenta, para estar informados y saber que hay que parar y no dejar al bebé más tiempo del debido en esta posición. Es cierto que estas sillas son las más seguras en caso de colisión o accidente para el bebé, que van protegidos para traslados cortos, y si el viaje es más largo hay que hacer paradas y cambios de postura y estiramientos para los recién nacidos.

Al tener esta silla forma de huevo, los bebés se quedan sentados como en forma de «C», con el cuello hacia abajo, lo que ya implica una dificultad para respirar. El primer informe al respecto fue publicado por Pediatrics en 2001. Esta publicación, dependiente de la Academia de Pediatría de EEUU, reveló que la saturación de oxígeno de los bebés sentados en una sillita homologada descendía del 97% al 94% de promedio en una hora. El estudio lo hicieron con una muestra de 50 bebés recién nacidos y 50 prematuros de 36 semanas. Tras los primeros 20 minutos, cuatro de los bebés recién nacidos tenían un nivel de saturación de oxígeno por debajo del 90%. En ese mismo tiempo, un 12% de los prematuros habían sufrido apneas o bradicardias.

Éste fue sólo el primero de los estudios. Posteriormente, muchas aseguradoras y empresas del sector han dedicado tiempo y esfuerzo a investigaciones para mejorar cada vez más los sistemas de seguridad y también la posición, aunque sigue siendo peligroso pasar más de esa hora y media. La respiración de los bebés se ve alterada, y hay que estar muy pendientes. Por supuesto un adulto debería viajar detrás con ellos a ser posible.

Por muy a gusto que podamos ver a los más pequeños no se deben utilizar estas sillas a modo de capazo o cuna para dormir, si han llegado dormidos en el traslado en coche, mejor sacarlos y trasladarlos a su capazo, cuco, cuna…

En lo que a seguridad se refiere, la inclinación del asiento es muy importante: ni muy erguido ni demasiado tumbado ya que entonces no iría protegido de modo correcto. Lo aconsejable pues es una postura intermedia entre la horizontal y la vertical. Los recién nacidos no tienen fuerza muscular durante las primeras semanas de vida como para mantenerse sentados y erguidos. Su cabeza es más pesada que el resto del cuerpo y tiende a echarse hacia delante. El bebé tiene que ir cómodo y correctamente sentado, a la vez que el sistema de retención debe ir perfectamente anclado y sujeto. Además existen reductores que harán que la sillita y el bebé se adapten a la perfección.

Consejos:

-En viajes largos, parar cada hora – hora y media para que el bebé se estire, se tumbe bien, recupere postura, movimientos pulmonares...

-La silla debe ser la adecuada a la edad y el peso, y estar colocada perfectamente. Hay que leer todas las indicaciones del fabricante a la hora de su instalación.

-El bebé debe ir correctamente sujeto a la sillita, con sus arneses propios, sujetándolo por los hombros, cintura y cadera. El bebé no tiene que caerse hacia delante.

–No dar de comer o beber al bebé mientras está en la «maxi cosi», y menos en movimiento.

Ahora sólo queda disfrutar del viaje, del camino y del destino, con estas recomendaciones y que los viajes con los bebés sean un placer, sin sobresaltos ni sustos.

Es importante además que al viajar con un bebé se lleve a mano todo lo que se pueda necesitar, por ejemplo, pañales, cremas, el cambiador de paseo, alguna muselina, por si se moja o suda… Más vale ser precavidos.

¡Buen viaje familias!

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