AMEI-WAECE ve luces y muchas sombras, en el acuerdo de presupuestos del presidente del Gobierno con Podemos

-       La Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE) valora positivamente que se considere la importancia de la etapa educativa de 0 a 3 años

-       Espera que no se produzca una interpretación partidista de la misma y se cuente con la realidad del sector

baby-3d-baby-3d-desktop-wallpaper-images-photo-gallery-beautiful-baby-resolution-wallpaper-free-download-3d-baby-photo-stock

Madrid, 18 de octubre de 2018.- La Asociación Mundial de Educadores (AMEI-WAECE) ha valorado positivamente la consideración a la Educación Infantil de 0 a 3 años en el acuerdo para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado firmados por el Gobierno y Unidos-Podemos.

Tras la lectura y análisis del sexto punto de este acuerdo, titulado “Ayuda a las familias: combatir la pobreza infantil y avanzar en la universalización de las Escuelas 0-3 años”, AMEI-WAECE determina que el texto recoge aspectos positivos para los niños, al tiempo que celebra que “por primera vez un documento oficial se detenga en el derecho de cada niño a la Educación por encima del derecho de los progenitores a la conciliación”.

Como lleva reivindicando más de dos décadas, AMEI-WAECE coincide con el texto del memorando en que la asistencia de los niños entre 0 y 3 años a la Escuela “contribuye a reducir la desigualdad y es un potente factor para combatir el fracaso escolar, impulsando el desarrollo personal desde las primeras etapas de la vida”.

Juan Sánchez Muliterno, presidente de la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE), valora el articulado como “un primer paso para situar la importancia de esta etapa educativa en el desarrollo de los niños en el centro del debate educativo y social”, a lo que añade “que este es un camino largo y todavía restan muchas decisiones importantes por tomar”.

No obstante lo anterior, el tema del a 3 aparece e en el apartado AYUDA A LAS FAMILIAS Y NO EN EL RELATIVO A EDUCACIÓN. También sorprende que la financiación recaiga en las Corporaciones Locales esto es, en los Ayuntamientos, y no en la administración educativa. Por una parte se habla de la importancia de que los niños asistan a una escuela infantil, pero por otra se abre la financiación vía Ayuntamientos, lo que deja la puerta abierta a la “labor asistencial”. Veremos como queda este sin sentido.

Por otra parte, según el INE en España hay 1.235.614 niños menores de 3 años, de los cuales, según los datos de escolarización del Ministerio de educación 468.652 asisten a un centro de educación infantil, con lo cual quedan 766.962 niños sin escolarizar. Si según el acuerdo entre Podemos y el Gobierno (punto 6 del acuerdo) se van a destinar en el año 2019 330 millones de euros, las cuentas no salen muy bien. Basta dividir los 330 millones entre 766.962 (número de niños) para comprobar que la inversión por niño es la ridícula cantidad de 430 euros niño y año. Con ese dinero, poco se puede hacer para ofrecer un servicio de calidad a los niños. En cualquier caso, si es un primer paso no está mal, si se cumple.

Ahora bien el acuerdo hace especial énfasis en “esta etapa educativa en el conjunto del país en un sistema público”, con lo cual va a desenterrar la vieja y hasta ahora superada, guerra entre la escuela pública y privada. Por otra parte, y partiendo que la cantidad designada es insuficiente, ¿porque no aprovechar lo que ya hay cuando está dando un buen servicio y evidentemente no hay que invertir para crearlo porque ya está? Parece lo más lógico. Tal vez habría que buscar un modelo como los que hay actualmente en algunas Autonomías que permite la coexistencia de ambos tipos de centros. “La única realidad es que cualquier niño debe tener la opción de asistir a Centros autorizados de Educación Infantil. La coexistencia de ambos tipos de centros es posible y además permite optimizar los recursos disponibles en beneficio de los más pequeños”

Lo que nunca sería admisible es que para iniciar el proceso se empezara a escolarizar, en el más amplio sentido de la palabra escolarizar, a los niños de 2 años en los colegios, sean públicos o privados como está empezando a ser.

Con independencia de que ello va en contra de la legalidad vigente y lo dispuesto en los decretos que regulan este tipo de centro en todas las autonomías al exigírseles a estos centros “locales de uso exclusivo”, y al menos con tres aulas.

Los centros de educación infantil tienen toda una serie de exigencias educativas que, aunque en parte son comunes a los demás niveles de la enseñanza, tienen características específicas.

Nadie pone en duda que una universidad no tiene nada que ver con un centro de bachillerato, tanto desde el punto de vista arquitectónico, como de organización. Lo mismo ocurre con un centro de bachillerato que tiene que tener características distintas de uno de primaria. Siguiendo este razonamiento, nada tiene que ver, desde el punto de vista arquitectónico y organizativo, un centro de educación infantil con uno de primaria. Esto se hace más palpable si analizamos las necesidades y espacios de las aulas de los centros de educación infantil y los de primaria.

Las aulas de educación infantil deben permitir la organización de pequeños “rincones” individuales y zonas para guardar los juguetes y el material educativo. Aunque puede parecer una perogrullada, hay que repetir que los niños juegan con juguetes. Ya lo decía Piaget, “Los niños y niñas no juegan para aprender, pero aprenden porque juegan”. Estos juguetes deben ser de fácil acceso y los niños han de poder guardarlos ellos mismos. Para esto, es preciso que las educadoras establezcan, a poca altura, un sitio para guardar los juguetes. Si nos fijamos en las aulas de los más pequeños, necesitan una zona para el descanso de los niños, que obviamente en educación primaria no se necesitan.

Dadas las edades de los niños, en el informe que el Doctor Mialaret realiza para UNESCO, con participación de más de sesenta países, éste afirma de manera categórica que un Centro de Educación Infantil no debe recibir un número demasiado grande de niños por dos razones principales.

  • En primer lugar, debe conservar el carácter de una gran familia, en cuyo seno el niño se sienta en seguridad y pueda conocer a todos los demás miembros de la comunidad (niños y adultos, al margen de conocer las instalaciones para poder transitar seguro por ellas) y establecer con cada uno de ellos relaciones de amistad. La educación preescolar, considerada desde la perspectiva de sus elementos sociales, es un vínculo de unión entre el pequeño grupo familiar de unas pocas unidades y el pequeño grupo social relativamente más extenso. Si se impone al niño un paso demasiado brusco de uno a otro, se les puede traumatizar a algunos de ellos y llevarlos, por falta de seguridad, a replegarse en sí mismos y a no establecer los contactos sociales que son indispensables para la formación y el desarrollo de su personalidad.
  • En segundo lugar, para conservar ese carácter familiar, en el establecimiento no debe trabajar un número demasiado grande de adultos por razones análogas a las antes expuestas.

Ello nos devuelve una vez más a la exigencia fundamental: conservar a los edificios su carácter de intimidad, con objeto de que los niños pequeños puedan conocer y reconocer fácilmente las caras adultas y las caras infantiles que van a formar parte de su nuevo universo, cosa que no se da en los colegios que incorporan aulas de 2 años.

En cualquier caso, desde esta asociación afirman que “este revuelo mediático ha servido para que se hable del 0-3 como lo que es, como una etapa educativa muy necesaria para el desarrollo del niño” aunque también afirman que son muy cautos con las valoraciones en cuanto al futuro del 0-3 si finalmente se aprueban los presupuestos.

AHORA ES CUANDO MÁS NECESITAMOS ESTAR JUNTOS. ASÓCIATE

La Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE) es una entidad asociativa totalmente independiente y sin ánimo de lucro, cuyo fin básico es la ayuda a los maestros de los niños más pequeños. Se constituyó a finales de 1991 como movimiento de renovación pedagógica de la educación infantil (de 0 a 6 años).  Es Compañero de Primera Infancia de la UNESCO, está Asociada al DPI/NGO de las Naciones Unidas (UN), es miembro de la Sociedad Civil de la Organización de Estados Americanos (OEA), entre otros. Desde sus orígenes tiene firmado con el Ministerio de Educación un convenio para la formación continua de los trabajadores del sector, así como con la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid (donde reside su Sede Central). Más información en waece.org